Nutre tu cuerpo con alimentos de verdad, que vengan de la naturaleza y no de una caja, con los que hayamos convivido durante muchos años.
Come muchos vegetales, carnes, pescados, huevos y frutas. Come grasa natural. Come algunos tubérculos. Pocos cereales y lácteos.
Elimina el azúcar, los edulcorantes artificiales y los productos industriales.
- No pases hambre.
No comas 6 veces al día, no eres un rumiante. - Las calorías importan, pero más tus hormonas.
- Aprende a cocinar.
- Infórmate de dónde vienen tus alimentos y lee las etiquetas. Rompe las reglas de vez en cuando.
Cada uno de estos sencillos conceptos tiene detrás mucha más información. Para que explores a tu ritmo te ofrecemos más detalle de cada uno.
- Nutre tu cuerpo con alimentos de verdad, de la naturaleza y no de una caja.
2. Come muchos vegetales, carnes, pescados, huevos y frutas. Come grasa natural
Uno de los principales culpables de la obesidad y la enfermedad moderna es que cada vez comemos menos comida real, y más comida industrial.
Durante el 99.5% de nuestra evolución fuimos cazadores-recolectores. Nuestra alimentación se limitaba a lo que podíamos cazar y recolectar. Nuestros genes han cambiado muy poco desde entonces, y priorizar estos alimentos es lo mejor que podemos hacer por nuestra salud.
La pirámide alimentaria evolutiva
Uno de los peores errores de las recomendaciones oficiales de nutrición ha sido culpar a las grasas de la obesidad y la enfermedad coronaria. Nos equivocamos en ambos casos.
Los tubérculos como patata, boniato/camote o yuca representan una gran fuente de energía para nuestro cuerpo. Debes comerlos en proporción a tu nivel de actividad física.
Los mejores carbohidratos
Come algunos tubérculos
Pocos cereales y lácteos
Los cereales y los lácteos son alimentos relativamente recientes en nuestra dieta, y hay mucha evidencia científica que alerta sobre sus potenciales problemas, por lo que debes moderar su consumo. Sin embargo, cada persona responde diferente en función de su línea evolutiva, y no todos los tipos de cereales y lácteos son iguales.
Y por favor, no des a tus niños cereales azucarados.
El azúcar representa calorías vacías, sin nutrientes, y en exceso perjudica tu metabolismo. Los edulcorantes no son tóxicos como algunos piensan, pero pueden impactar negativamente tu metabolismo por vías diferentes.
El hambre es el impulso biológico más fuerte del hombre. Luchar contra él es inútil, siempre perderás. Muchas dietas fracasan por este motivo.
Uno de los mitos más extendidos es que debes comer muchas veces al día en cantidades pequeñas para mantener activo el metabolismo. Esto es totalmente antinatural y no responde a la evidencia científica. El cuerpo humano evolucionó para tolerar (y beneficiarse) de los ayunos.
3. Elimina el azúcar, los edulcorantes artificiales y
los productos industriales
4. No pases hambre
5. No comas 6 veces al día, no eres un rumiante
6. Las calorías importan, pero más tus hormonas
7. Aprende a cocinar
Sin duda las calorías son importantes, pero en el fondo son tus hormonas las que regulan el almacenamiento y la quema de grasa, así como tu apetito. La comida es mucho más que calorías, es información para tu cuerpo. Los alimentos adecuados te ayudan a regular tus hormonas y por tanto a mantener el equilibrio energético sin esfuerzo.
Pocos saben que controlar el fuego y cocinar con él fue lo que nos hizo humanos. Hoy las grandes compañías de alimentación nos han convencido de que no debemos pasar tiempo en la cocina, de que es mejor que les dejemos cocinar a ellos. No lo permitas. Aprender a cocinar, con alimentos frescos, es una de las cosas más importantes que puedes hacer por tu salud.
El origen de los alimentos importa. Si compras algo que venga en una caja, lee la etiqueta.
La alimentación es fundamental para la salud. Pero la salud se compone de más cosas que comida. A veces un alimento “malo” comido con alegría y compañía te sentará mejor que un “buen” alimento comido con resignación y en soledad. Una comida trampa de vez en cuando no te hará mal. Tu salud se determina por la norma, no por la excepción.
